Todo ser humano tiene que tomar decisiones de forma continua en los distintos ámbitos de su vida. Las decisiones van desde las más sencillas y de carácter técnico hasta las más complejas. Para ello, es necesario contar con parámetros y guías que nos orienten y nos ayuden a justificar por qué tomamos ciertas decisiones y no otras. En la Grecia clásica (siglo v a. de C.), la ética se entendía como el arte de tomar buenas decisiones. Desde entonces, todas las teorías éticas se han centrado en investigar las razones y los argumentos que hacen que una decisión sea justa. Esa necesidad de tomar decisiones cobra una especial relevancia en actividades complejas y de gran impacto social, como la gestión de empresas y negocios.
El tema de los valores es uno de los más discutidos y complejos que existen en el ámbito de la filosofía moral. Como primera aproximación, podemos definir los valores como atributos que califican a determinadas personas, acciones, situaciones, sistemas, sociedades y cosas. Un valor no es un objeto y tampoco es una persona; pero está en un objeto (un hermoso paisaje), en la persona (un ser humano solidario), en una sociedad (cuando en ésta impera el respeto), en un sistema (por ejemplo, un sistema económico justo) o en las acciones (una obra buena). Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, un valor se define como la “cualidad que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables. Los valores tienen polaridad en cuanto son positivos o negativos, y jerarquía en cuanto son superiores o inferiores”. Los valores éticos son un elemento de coordinación de las acciones de los grupos humanos, y esto es de especial relevancia en la dirección de grupos de personas que cooperan en la consecución de un fin común y donde siempre hay implícita y explícitamente, queramos o no una concepción del bien y de la justicia. Los valores son cualidades que nos permiten organizar el mundo, hacerlo habitable y, así́, nos orientan en la toma de decisiones.
Desde una perspectiva más psicológica, se entiende que un valor es una creencia prescriptiva (orientadora) y duradera de que un modo de conducta específico es, personal o socialmente, preferible a otro. Analicemos la definición de valor:
- Es una creencia prescriptiva perdurable. Es decir, el valor es una idea muy interiorizada que nos marca el camino de forma persistente. Los valores perduran en el tiempo y nos empujan a actuar de una forma determinada a lo largo del tiempo; no es posible cambiar de undíapara otro, ni es algo que se imponga “por ley”.
- Elaborada personalmente a partir de suinmersiónsocial. Los valores no son subjetivos ni objetivos, sino intersubjetivos. Esto significa que cada persona los interioriza y los incorpora a su cosmovisión y a su personalidad; pero los valores no los inventamos, sino que los reconocemos y los tomamos del contexto social y cultural en el que vivimos y nos hemos educado.
- Tiene dos componentes: cognitivo y afectivo. Por una parte, los valores tienen unadimensióncognitiva que nos permite comunicarlos, argumentarlos y discutirlos. Es decir, si alguien nos dice que la desigualdad es un gran valor, es conveniente pedir razones de esa afirmación; al mismo tiempo, podemos presentar razones de que la igualdad es algo valioso y que merece ser potenciado. Los valores se pueden defender con razones y no todos valen lo mismo. Además, los valores tienen una dimensión afectiva muy importante. Los valores nos impulsan y motivan a actuar de una forma determinada. Existen diversos tipos de valores: estéticos, de utilidad, económicos, etc, pero los valores morales tienen una serie de peculiaridades que los hacen superiores. La esencia de los valores morales es que son específicamente humanos, dependen de nuestra voluntad y contribuyen a hacer más humana nuestra convivencia social. El criterio clave de la moralidad de un valor es su universalización. Cuando consideramos que un valor es digno de ser adoptado por todos y que el mundo sería más justo si todas las personas actuaran de acuerdo con él, entonces estamos hablando de un valor ético.
Los valores éticos esenciales son: libertad, igualdad, solidaridad, respeto y diálogo. Estos valores tienen una larga tradición, una sólida fundamentación filosófica y un reconocimiento en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Todas las actividades humanas –personales y profesionales– tienen que ir encaminadas a la realización efectiva de los valores en los diversos ámbitos de actuación. Estos valores sirven para la legitimación, orientación o enjuiciamiento de los modos de acción y de los hechos, y ponerlos en práctica conduce a la excelencia profesional y a la toma de decisiones ética y a la actuación responsable.
Fuente: Derbez, L.E. P. Responsabilidad, ética y sostenibilidad empresarial. [Pearson Hispanoamerica]. Recuperado de https://pearsonha.vitalsource.com/#/books/9786073241625/
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