Para quienes trabajan en forma independiente brindando servicios, una de las mayores dificultades que afrontan es la de fijar el precio por su servicio.
Para no fallar a la hora de cobrar por tu trabajo, debes cotizar en forma clara, tangible y consistente el neto a cobrar teniendo en cuenta lo que cuesta tu trabajo y un poco más, que sería la ganancia.
Tu trabajo tiene un costo, y es un valor. Cuanto mejor te brindes, más recomendaciones obtendrás.
Existen muchos aspectos particulares que afectan un cobro adecuado o al menos justo: competencia, mala valoración a la profesión,etc. Pero en lo que a ti respecta, es importante que como profesional conozcas el rango de sueldo o salario en tu especialidad para que a partir de ahí puedas desarrollar tu propio.
•Recuerda siempre tener en cuenta:
•Calcular el tiempo invertido.
•Reconocer el valor de tu trabajo y el impacto que pueda tener.
•Cobra por proyecto, no por hora
•Escribe una lista con tus gastos fijos de cada mes
•Piensa en ganar confianza, más que dinero.
•Revisa regularmente tus precios y haz los ajustes que creas necesarios.
•No mantengas el mismo precio por años, ya que los costos de vida y la economía siempre van en aumento y debes mantenerte en el negocio.
Además, con cada año irás ganando más experiencia y tu aporte y asesoría se vuelven más valiosos. Por lo tanto, no temas cobrar mejor por un servicio más especializado.
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