En primer término explicaremos qué es la responsabilidad social corporativa, desde algunas perspectivas, porque esto nos ayudará a entender la relación entre la ética y los negocios. Más aún, se pueden ofrecer respuestas a la importante pregunta: ¿cuál es el propósito del negocio?
El término responsabilidad social corporativa se refiere a las responsabilidades u obligaciones de una organización corporativa hacia la sociedad. Hay desacuerdos sobre lo que incluyen estas obligaciones.
Desde el punto de vista de Friedman, la única responsabilidad de una empresa es generar de manera legal y ética “tanto dinero como sea posible” para sus dueños, es decir, maximizar el rendimiento de la inversión de los accionistas.
Un punto de vista muy diferente de responsabilidad social corporativa es la que ahora se denomina “teoría de los grupos de interés”. Según Edward Freeman y David Reed, los fundadores de esta teoría, un grupo de interés es “cualquier individuo o grupo identificable que puede afectar el logro de los objetivos de una organización, o bien, que puede verse afectado por el logro de tales objetivos”.
En otras palabras, un grupo de interés es cualquier entidad a la que una corporación puede perjudicar, beneficiar o influir, o bien, cualquier entidad que es capaz de perjudicar o beneficiar a la corporación o de ejercer influencia sobre ella. En resumen, un grupo de interés es cualquiera que, por cualquier razón, tenga interés en lo que la compañía hace.
A diferencia del punto de vista de Friedman de acuerdo con el cual las corporaciones deben operar para el beneficio único de sus accionistas, la teoría de los grupos de interés indica que el beneficio debe encauzarse precisamente hacia todos los grupos de interés. Según esta teoría, un gerente debe tomar en cuenta los intereses de todas las partes al tomar decisiones, es decir, debe tratar de equilibrar los intereses de los accionistas para que cada uno reciba una participación justa de los beneficios que la corporación produce. El gerente, por lo tanto, tiene la responsabilidad de conducir la compañía de tal forma que sirva de la mejor manera posible a los intereses de todas las partes.
Los dos argumentos principales que apoyan el punto de vista de los grupos de interés de la responsabilidad social corporativa son los argumentos instrumentales y los normativos. Los primeros afirman que ser sensible a todos los grupos de interés redunda en el mayor beneficio de la corporación, aun cuando quizá no sea en beneficio de sus accionistas. La idea aquí es que si una empresa toma en cuenta las preocupaciones de todos sus grupos de interés, estos, a la vez, se mostrarán dispuestos a hacer su parte para apoyar a la compañía y favorecer sus intereses.
Por otra parte, los argumentos normativos afirman que la compañía tiene la obligación moral o ética de ser sensible con todos sus grupos de interés. Este argumento, desa- rrollado por Robert Phillips, se basa en el “principio de justicia”, el cual afirma que si un grupo de personas trabaja en conjunto para proveer algunos beneficios que signifiquen algún costo para ellas mismas, entonces, cualquiera que aproveche esos beneficios tiene la obligación de contribuir con el grupo.
En conclusión.
Podemos decir que algunos conceptos de los mencionados se basan en la ética, por lo tanto es parte de las responsabilidades sociales de la empresa que también brinda las razones normativas básicas para la responsabilidad social corporativa. Por lo tanto, y aunque suene paradójico, la ética es una de las responsabilidades sociales de los negocios, las cuales existen porque la sociedad así lo demanda.
Velasquez, M. G. ETICA EN LOS NEGOCIOS. CONCEPTOS Y CASOS. [Pearson Hispanoamerica]. Recuperado de https://pearsonha.vitalsource.com/#/books/9786073213127/
0 comentarios